


–Me sirvió para darme cuenta de que me encanta la conducción, algo que nunca había pensado. De un día para el otro, me pusieron un programa y tuve que empezar a aprender de cero y a ganar confianza. Fue un lindo desafío que enriqueció mucho mi vida. Hasta hice un curso de comunicación y locución, con el que aprendí a expresarme mejor, a respirar y a manejar las manos. Además, me divierte mucho desfilar.
–Te definís como una jugadora de hockey muy perfeccionista. ¿En esta nueva profesión también sos tan autoexigente?
–Soy bastante obsesiva; cuando encaro algo, me gusta que las cosas salgan demasiado bien. Pero esto lo quiero hacer más como un hobby, lo mío siempre va a ser el deporte. Es algo que trabajo mucho en terapia para poder relajarme y encararlo como un espacio en donde pueda distender las tensiones.
–¿Te gustaría hacer algo más ligado a la ficción o participar de un show como “Bailando por un sueño”?
–Por ahora, no. Me llamaron para estar con Marcelo varias veces, pero hoy lo mío es el deporte. Es un ambiente totalmente distinto, la gente me ve como deportista y como la número uno. La verdad es que no quiero cambiar esa imagen.
–Estás en pareja con el actor Michel Gurfi, ¿te ayuda a evaluar los proyectos?
–Sí, muchísimo, porque él conoce mucho más que yo de televisión y producción. Somos dos personas muy sinceras y francas que hablamos permanentemente de cómo está cada uno y de la relación que tenemos.
–¿Tienen ganas de convivir?
–Por ahora, no. Vivimos a tres cuadras, así que es casi una convivencia no declarada. Estamos muy bien, salimos hace sólo cuatro meses y creo que en las relaciones uno se va conociendo mejor a partir de los seis meses. Si seguimos juntos dos meses más, entonces ya está.
–¿Te gustaría tener hijos?
–Me encantaría, tengo dos sobrinos maravillosos y me gustan mucho los chicos. Pero por ahora mi prioridad son los Juegos Olímpicos de 2012 y no puedo. Ahora quiero conseguir la medalla de oro, todavía no pudimos lograrla y creo que nos la merecemos.
–Y cuando terminen los Juegos van a faltar sólo dos años más para el nuevo Mundial, ¿es difícil pensar en retirarse?
–Es complicado, a los 35 ya tendría que parar la moto. Debería quedar embarazada después de los Juegos Olímpicos, aunque por suerte se extendió mucho el tiempo para la maternidad y hoy, a los 40, se puede tener hijos. Además, Michel ya me advirtió que sólo me banca un campeonato más.
–¿Cómo es ser la mejor jugadora del mundo?
–Me enorgullece muchisímo, todavía no puedo creer lo que soy como deportista. Me acuerdo, hace quince años, cuando soñaba ser la Maradona del hockey y tomaba el colectivo para ir a entrenar, la gente me veía con el palo y me preguntaba qué deporte hacía. Me costó mucho entender que era la mejor del mundo, pero hoy lo siento adentro de la cancha. Desde que empecé me propuse que nunca iba a ponerme un techo y hasta hoy sé que hay cosas que puedo mejorar. Todavía no me siento conforme.
No hay comentarios :
Publicar un comentario