miércoles, 7 de septiembre de 2016

Cómo opinar sobre los árbitros y que te escuchen - Lo cuenta Mariana Reydó


Cada fin de semana los jugadores nos quejamos de los árbitros pero esa queja no llega a ningún lado. Encargada de la capacitación de los árbitros de Buenos Aires, Mariana Reydó, nos cuenta qué hacen para mejorar y cómo hacer para que nuestra opinión se tome en cuenta. Escuchala...



Nota: Al término del programa Mariana se comunicó con nosotras para cumplir lo prometido, Si querés opinar sobre el arbitraje en los términos planteados en la nota podés hacerlo a través de capacitacion@aaahockey.org

2 comentarios :

felipe pal dijo...

muy buena iniciativa

María José Lecce Kelly dijo...

Soy madre de jugadoras de la F.
Hace 20 años que sigo a mis hijos y desde hace dos, que cada sábado, acompañamos a nuestras hijas a diversos lugares de Buenos Aires para que jueguen sus partidos. Hay de todo en el arbitraje, a veces, tenemos la suerte de tener árbitros que disfrutan de su tares, son respetuosos y hacen respetar el reglamento. A veces vienen algunos más preparados que están enseñando a otros más jóvenes, en sus primeros pasas... pero en general son árbitros que poco saben, que se muestran soberbios, no ponen tarjetas cuando pegan o lastiman a las jugadoras y si las ponen a los tecnicos o jugadores que se quejan de los palazos... Mi hija estuvo tres meses fracturada en el escafoides y todavia no puede volver a jugar, por una jugadora que la enganchó en velocidad y la hizo caer... no hubo tarjetas... y ese es solo un ejemplo, más allá de que es Kinesióloga y no pudo trabajar todo lo que deberia...
Si uno pide educadamente que se fijen en esas cosas, amenazan con echarnos o informar al club... y no suelen ser quejas banales...
He llegado a ver árbitros que llegaban releyendo el reglamento... ellos cobran por su trabajo. Entiendo que algunos están están aptendiendo, pero que elloa enriendan que los jugadores son seres humanos, que hacen muchos sacrificios para entrenar y jugar y que tambien hay que cuidarlos y respetarlos.